lunes, 15 de diciembre de 2014

CARTA (El reino de las tres lunas)

CARTA
Querido hijo,tengo el honor de anunciaros que tras haber sabido de vuestra aventura en la que habéis estrechado lazos amistosos con el príncipe,ahora rey ,Malkiel,podré  visitaros;puesto que al fin se han aclarado las oscuras mentiras del pasado.
Se suponía que sería una sorpresa,pero durante mi viaje quise ir en busca de una chiquilla que ayudé hace años a escapar de las garras de un asqueroso ogro que la tenía retenida como si fuese una esclava;la dejé a salvo en una taberna a la que ayer mismo fui preguntando por ella y la gente me miró con los ojos abiertos preguntándose:¨¿Este hombre ha estado inconsciente  todo este tiempo o está sordo al no haber escuchado la historia que todo el mundo sabe?”.Y así me enteré de que aquella chica había ayudado a salvar el Reino de las tres Lunas junto al rey y a la nueva reina Estrella,que por cierto está  esperando al heredero del rey tras haber contraido el matrimonio hacia apenas unas semanas. Pero resulta que no solo la reina esperaba un hijo;pues aquella chiquilla llamada Laura  también espera un bebé de su marido,un trovador  conocido por el nombre deAldo,hijo de Bragante,el exproscrito que fue acusado falsamente de ser amante de la anterior reina trágicamente  asesinada.
Hijo,¡eso es una increible noticia!,comparada con la que te voy a contar;pues resulta que bañándome en un río encontré un montón de monedas de oro que usaré para comprarme  una casa cerca de la tuya y comprar regalos a mi nuevo nieto o nieta.
Estoy ansioso de llegar.Esta carta te llegará a través de un buen hombre que viajaba de noche y se ofreció a llevaros la carta.Os veré pronto.
Cuida de la chiquilla y esperó llegar antes del parto.
Un gran abrazo de :Bragante  para su querido hijo Aldo.

                                              BRAGANTE

martes, 2 de diciembre de 2014

Microrrelato



MICRORRELATO.

Llovía estruendosamente.Un coche conducido por un anciano de facciones muy arrugadas y mirada siniestra atravesaba en aquel momento la carretera. Al tomar la curva,el auto comenzó a patinar y dio tres angustiosas vueltas de campana antes de ir a parar sobre un denso matorral,quedando inmóvil con las ruedas mirando hacia arriba.Al cabo de unos segundos,el espantoso hombre...

...emitió un grito estremecedor;fue en ese momento cuando decidí acercarme,pero,justo antes de llegar vi como intentaba salir entre espantosos gruñidos.Me quedé inmóvil examinando al hombre que parecía haber salido ileso del accidente,excepto porque no paraba de repetir entre risas escalofriantes:
-¡Tengo la solución a todo los problemas;con esto traeré la paz mundial!
Mientras lo decía,enseñaba una pequeña caja metálica.Pero eso no era lo único extraño;los humanos solo hablaban con nosotros para que cumpliésemos órdenes,ni siquiera se molestaban en mirarnos,como si fuéramos chicles negros pegados al suelo que pisaban todas las mañanas en la ruta habitual hacia el trabajo.En lo único que se molestaron fue en hacernos impermeables para poder vigilar en plena tormenta si algún asqueroso humano necesitaba ayuda en una carretera en la que pasaba un coche al mes por el simple hecho de perderse o encontrar un nuevo atajo.
Entonces encontré la solución para que mi especie,la robot,sea tratada y reconocida como se merecía;la caja.Me acerqué al hombre,pero ni se inmutó,y por detrás,en la nuca,le dí un fuerte golpe con mi mano de acero.Cayó sonriente soltando la caja,y mientras se desangraba susurró:
-Gracias
No me detuve en sus raras últimas palabras y abrí la caja;en ese instante me di cuenta de a qué se refería aquel anciano con'la solución`,aquella caja contenía nuestras sombras,hambrientas de esperar para llevarnos al olvido.
Y el mundo sucumbió bajo la lluvia.