domingo, 17 de mayo de 2015

Romance.

Romance.
Querido diario mío
en estas líneas te cuento
las historias de mi vida
que muy pocas veces muestro.
Aunque están dentro de mí,
cosas tristes recuerdo,
quitan ganas de vivir
pero siempre quedan buenos
de esa infancia tan feliz
que conmigo siempre llevo.


Algo triste contaré
de aquel día donde veo
unos ojos apagados
cuando llego del colegio.
Lágrimas en mi mejilla
se sumaban al mal genio
que entonces contuve en mí
por la rabia de perderlo.


Bajando las escaleras,
de caracol hacia abajo,
quedarme petrificada
y de su mano me agarro;
una valla de colores
yo consigo ver a un lado,
porque del miedo a caerme
las lágrimas han bajado.
Ella mirando paciente,
transmite aire calmado,
y por fin he conseguido
bajar al salón de actos.


Aquel día me despierto,
a las ocho me levanto,
y tras abrir la ventana,
el cielo estaba nublado;
al ordenador me acerco
y yo lo abro con cuidado,
como siempre busco el nombre
de esa chica que me ha dado
alegría y tristeza
al saber lo que ha pasado,
triste me entero que ella
una enfermedad contrajo
y esta trágica ocurrencia
con su vida ha acabado.

Mundo inmundo(resultados del MICRORRELATO).