viernes, 5 de junio de 2015

Trabajo voluntario.

Leyenda:
Mirabile sequuntur somnia
(Del latín: maravillosa pesadilla)


Se dice que cuando una persona
muere en un sueño no vuelve
a despertar nunca de él.
H ubo una vez en este mundo un ser perfecto, era indescriptible; aquel que intentaba imaginarlo no podía, pues un ser humano no puede entender tanta magnitud de belleza concentrada; varios intentaron pintarla para que aquella maravilla perdurase durante los siglos, pero ni el mejor de los pintores logró ni logrará representar ni una pizca de su inmensa belleza en ningún lienzo,  por muy mágico que este fuese. Por último, reyes de la palabra y la melodía lo intentaron pero, al igual que los pintores, solo lograron representar mujeres, todas bellas, pero ninguna de la manera en que realmente ella lo era.
Lo misterioso era que cada una de las obras de los artistas era diferente, pues cada una representaba el estereotipo de mujer perfecta según los gustos del autor. Al no poder pensar en la imagen física de la “maravilla” se la imaginaban.
Aquella semi-humana era hija de una mujer que en su momento fue la mujer más bella de aquella aldea, respecto en corazón, alma y físico, pero a ella si se la podían imaginar pues solo era una simple  mortal; y los aldeanos, al tener ese privilegio, se pasaban día y noche pensando en ella. Por supuesto, esto no dejó en la indiferencia a las aldeanas, pues una noche, mientras dormía, le echaron aceite hirviendo en la cara, lo que la deformó por siempre.
El dolor de las quemaduras de la mujer generaron en ella algo que nunca experimentó, el odio.
Tras aquel suceso se dice que ella, al igual que muchos tantos, hizo un pacto con la muerte de la máscara roja, el peor demonio de las muertes. Le propuso concebir un ser inexistente, invencible, al que todos adorasen; y que aquel ser con alma maligna se alimentase de las almas mortales que aquel diablo tanto aborrecía. Este aceptó, y aquella misma noche concibió a aquel ser, que por hambre devoró el alma de su madre y, por malicia, su cadáver.
Tras ello, aquel ser adoptó la forma de mujer, pues hasta ahora es el ser más bello creado; y así, toda la aldea, como si de la gravedad se tratara, fue atraída hacia ella, que se convirtió en el centro, en la maravilla, de la vida de hombres y mujeres.
Hablamos de un ser perfecto, que manipula; asesina de almas, devora-cuerpos. ¿Es que un ser perfecto no puede ser malvado?
Pues así, aquel ser devoró a aquella aldea en medio de la nada, pero su hambre no cesaba, e invocó a su padre; ella le pidió que le llevase a aquel mundo de monstruos y demonios y que se encargaría de persuadir y devorar a sus enemigos. El padre maravillado por el gran poder y maldad de su descendiente aceptó.
Así ella pasó a otro mundo, aquel en el que devoró a su padre y a todos los seres malvados existentes, convirtiéndose en el último demonio, malvado y hambriento. Ella misma se denominó Muerte, en honor a su padre, que una vez había compartido con ella el placer de matar.
En aquel mundo no existían salidas y se quedó allí atrapada, por lo que empezó a atacar desde los sueños, o, mejor dicho,  las pesadillas.
Muchos dicen que ella se aparece envuelta en una manta negra, y que al dejarla caer su belleza mata; y después, simplemente,  no despiertas.
                            


                                          Mª Laura Almanza Salazar.

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